Fisioterapia a domicilio para lesiones y dolenciasTu cuerpo te está diciendo «para». Tú le dices «espera». Y así lleváis semanas.
Ese tirón que no se quita, esa rodilla que cruje, esa espalda que protesta cada vez que te levantas del sofá. Si tú no vas al fisio, el fisio va a ti.
Se acabaron las excusas
No hace falta convertir una sesión de fisio en una excursión por Córdoba
No tienes que pedir permiso en el trabajo, cruzar media ciudad y buscar aparcamiento para estar bien.
Llegamos a tu casa puntuales y preparados: en menos de lo que tardarías en llegar a una clínica, ya estamos trabajando en tu recuperación. Tú solo tienes que abrir la puerta.
Mientras sigues pensándotelo, el dolor no se queda quieto: se instala, se acomoda y empieza a pasarte factura en más sitios de los que crees. Y entonces recuperarte es más lento y más pesado.
Cuidarte sin moverte de casa no es un lujo, es una opción real.

Pasan las semanas y sigues diciendo «esto se pasará»
Spoiler: no se ha pasado
Estar tumbado esperando a que el cuerpo se arregle solo no te está funcionando. Y esa pastilla que te tomas cada mañana para ir tirando, tampoco.
Te calma un rato, pero el dolor siempre vuelve. Es como si tu cuerpo te mandara un mensaje diario: «sigo aquí, y cada día me acomodo más».
Si no cambias el plan, no va a cambiar el resultado. Y cuanto más lo dejas, más fácil es que el dolor se convierta en tu nuevo compañero de piso, de esos que no pagan alquiler y no se van nunca.
En una hora puedes pasar de «otra vez con el dolor» a «vale, empiezo a notar el cambio».

Cómo funciona
De abrir la puerta a notar el cambio
Me cuentas tu película
Dónde duele, desde cuándo y cómo te fastidia el día a día. Yo reviso, toco y muevo lo que haga falta. Sin prisas y sin caras de médico serio.
Qué pasa, por qué y cómo lo arreglamos
Y te dejo ejercicios fáciles y seguros para entre sesiones, sin que tengas que ponerte en modo atleta olímpico.
Nada de tablas copiadas de Google
Cada sesión se adapta a cómo estés ese día. La idea es que salgas moviéndote mejor y con menos dolor.
Qué tratamos
Dolencias habituales
- Lumbalgia y cervicalgia.
- Tendinopatía de hombro y epicondilitis.
- Ciática, hernias y protrusiones discales.
- Fascitis plantar y contracturas musculares.
Precios | a domicilio
50 € la sesión
Bono de 5 a 45 € por sesión y bono de 10 a 40 €, con desplazamiento y material incluidos. Sesiones de 45 minutos a 1 hora.
Preguntas frecuentes
Antes de la primera visita
¿Y si espero a que el dolor se pase solo?
¿Cuánto llevas esperando ya? Si te limita para dormir o moverte con normalidad, algo no funciona. Cuanto antes lo trates, menos riesgo de que se cronifique.
¿Puedo pedirlo aunque no tenga una lesión grave?
Claro. No hace falta estar doblado para pedir ayuda. Si tienes molestias, rigidez o un dolor que no se va, mejor tratarlo antes de que vaya a más.
¿Qué diferencia hay con tratarme en clínica?
La calidad es la misma. Solo cambia el entorno: en casa estás más cómodo y ganamos tiempo.
¿Qué tengo que preparar?
Llevo camilla y todo el material. Solo asegúrate de tener algo de espacio libre y una toalla si el tratamiento va en camilla.
¿Con cuánta antelación hay que pedir cita?
Depende del día. A veces puedo el mismo día, a veces no. Cuanto antes escribas, antes te encajo.
¿Y si tengo una urgencia fuera de horario?
Tenemos servicio de urgencias a domicilio los fines de semana y festivos. Escríbenos y lo valoramos.
¿Te vemos esta semana?
Escríbenos qué te ha pasado y en qué zona de Córdoba estás.